Consejos para planificar una jubilación sin carencias

 

Hoy en día nos jubilamos en muchos casos con un buen estado de salud y una esperanza de vida que nos da algunos años para disfrutar.
Esta vitalidad nos garantiza que al menos en los primeros años podremos gozar de ganas para afrontar una vida plena con más tiempo de ocio .
No obstante al gozar de este tiempo libre tendremos que afrontar que ya no cobraremos un salario. Además la pensión pública va a ser inferior a lo que cobramos en activo. Por ello, para conservar el poder adquisitivo deberemos planificar bien nuestra solvencia economica.
Lo cierto es que nunca es demasiado pronto para empezar a pensar en la jubilación.

¿Cuánto dinero necesitaremos después de jubilarnos?

Durante el retiro, hará falta entre un 70 y un 90 por ciento de los ingresos previos a la jubilación. Los gastos son menores porque se supone pagada la vivienda y que los hijos no dependen de nosotros. Además no tendremos gastos relacionados con el trabajo (desplazamientos, dietas,etc) y habrá que pagar menos impuestos.

Llegados a este punto tenemos que pensar cómo vamos a plantear nuestra vida a partir de entonces:
¿Vamos a tener alguna afición? Quizá queramos estudiar o viajar.
¿Dónde vamos a vivir? Seguiremos en nuestra vivienda o nos mudaremos a algún otro sítio.
¿Cómo estimamos que estará nuestra salud?. Querremos conservar algún tipo de seguro o no.
¿Realmente tendremos la vivienda libre de cargas y a los hijos emancipados?

¿Cuánto cobraremos por la pensión pública?

Actualmente la pensión en España se calcula teniendo en cuenta la base por la que hemos cotizado en los últimos 25 años, además nos corresponderá el 100% o un porcentaje menor de la misma dependiendo del número total de años cotizados, o de si nos jubilamos antes de la fecha que nos corresponde.
Podemos calcular nosotros mismos nuestra posible jubilación en la web de la seguridad social. Para obtener sus bases de cotización puede que necesite un informe de vida laboral.

La Seguridad Social española cubre también otros supuestos diferentes a la jubilación , como la incapacidad permanente o la viudedad, infórmese si es acreedor de alguna de estas prestaciones.

Llegados a este punto, surgen algunas preguntas:

Qué hacer si…

…hemos empezado tarde a cotizar:
-Aumentar la cantidad que ahorramos cuanto más cerca esté la jubilación.
-Contratar algún seguro de rentas vitalicias que nos aporte una cantidad adicional a la prestación.
-Procure jubilarse más tarde.
-Si tiene hipoteca intente pagarla o reduirla lo antes posible.

…está preocupado por su salud:
Probablemente deseara conservar , si tiene, un seguro de salud privado; seguramente el coste de las primas se incrementará con la edad, con lo que debera tener en cuenta este sobrecoste.

…ya se ha jubilado:
-La planificación financiera no acaba con la jubilación y deberemos actualizarla constantemente.
-Podemos aprovechar todas las ayudas y productos específicos para jubilados.
-Si es propietario de una vivienda y tiene apuros económicos, puede venderla u obtener una renta vialicia a través de la “hipoteca inversa”, pero consulte a sus familiares (especialmente a sus herederos) antes de hacerlo por si pueden ofrecerle alguna alternativa.

…es una mujer trabajadora:
-Seguramente tendrá que prestar más atención a la planificación de la jubilación porque las mujeres suelen cotizar por un nivel salarial menor por haber pasado un tiempo cuidando de hijos o familiares y además viven de media más años que los hombres.

Los complementos privados de ahorro e inversión:

Como hemos comentado, para mantener la actual calidad de vida muchas veces no será suficiente con la pensión pública que nos corresponda por lo que tendremos que hechar mano de algún tipo de ahorro. Deberemos estimar claramente cuánto necesitaremos para un período de tiempo razonable despues de la jubilación.

Para ayudarnos en esta labor existen algunos productos específicos:

Planes individuales de pensiones.- Consisten en aportaciones que se van acumulando y quedan permanentemente invertidas en activos financieros para ir constituyendo un ahorro para cobrar prestaciones cuando se produzca la contingencia establecida (jubilación, fallecimiento, incapacidad, etc). Estas aportaciones podrán deducirse de la base imponible del IRPF, dentro de unos límites máximos.

Planes de previsión asegurados.- Son seguros de vida que van constituyendo un capital que se percibe en el momento de de producirse la contingencia de jubilación, etc. Su régimen fiscal es similar el de los planes de pensiones comentados.

Planes individuales de ahorro sistemático.- Son seguros de vida cuya finalidad es ir pagando primas para constituir una renta vitalicia que se percibirá a partir de una fecha estipulada. Las primas no reducen la base imponible del IRPF, pero las rentas que se cobren estarán exentas si cumplen los requisitos establecidos.

Seguros de jubilación.- Son seguros de vida cuyo objetivo es crear un capital a largo plazo con el pago de las primas. La prestación se cobrará en forma de capital o renta, ya sea vitalicia o temporal. No tienen ningún beneficio fiscal pero pueden obtenerse reembolsos anticipados, aunque las entidades que los llevan cobrarán gastos por la desinversión anticipada.

Nota.- Estos productos financieros y otros parecidos pueden llevar nombres que se presten a confusión con respecto al tipo de producto que representan, por lo que se recomienda informarse bien para tener bien claro el tratamiento fiscal y la liquidez.

Fuente.- finanzasparatodos

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