¿Existe una forma científica de medir la atracción física?

 

Solemos pensar que la atracción físico es algo subjetivo y que cada persona es diferente a la hora de sentirse atraida por otra.

Sin desmentir esta afirmación, podemos decir que científicamente se han descubierto reglas bastante aproximadas para calibrar la capacidad de atracción personal. La explicación científica de estas reglas la sitúan los científicos en nuestra tendencia evolutiva a buscar a la pareja más sana y apta para la reproducción.

En todo caso no se debe olvidar que una parte importante de la atracción en el ser humano radica en rasgos como la personalidad y el carácter y no solo en el físico.

Dentro de estas reglas podríamos destacar las siguientes:

La simetría.- La primera regla que podríamos tener en cuenta es la simetría corporal. Esta es especialmente importante cuando nos fijamos en las facciones de la cara. Estudios empíricos han demostrado que cuanto más simétricamente perfecta es la cara, más bella parecía a los sujetos de estudio.

Las proporciones.- Análizando el ideal de belleza a través de los tiempos, se ha encontrado que la proporción de caderas y cintura media que ha predominado en las mujeres es de 0,7. Profundizando en este estudio los expertos encontraron que la proporción aurea  es la mayor perfección estética que se puede encontrar en la naturaleza. Por lo que dicho número también se aplicó a las relaciones entre los diferentes elementos corporales y faciales. Esto dió la posibilidad de calcular un número del 1 al 10 en el que se expresaba la posibilidad de ser atractivo a otras personas, y los resultados de los experimentos demostraron que funcionaba.

El sonido de la voz.- En este caso, el resultado es muy cercano al sentido común: los hombres encontraron las voces femeninas más agudas más atractivas y las mujeres encontraron esa atracción en las voces más graves masculinas.

El foco de atención:- Se hicieron estudios con un dispositivo denominado “Eye Tracker” que rastrea el punto adonde se enfoca nuestra mirada y concluyó que el recorrido del ojo en el caso de las mujeres cuando ven un individuo del sexo opuesto es diferente del de los hombres;
En el caso de los hombres sería, primero cara, luego pecho y finalmente piernas y sexo y en el caso de las mujeres el resultado fue: primero cara, y luego, directamente al sexo y las piernas.

Este estudio fue puesto en práctica por un equipo de televisión, obteniendo los resultados que se pueden comprobar en el siguiente vídeo:

Fotografia.-  pixnio.com

 

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